jueves, 31 de octubre de 2013

¿A quién no le gusta derivar?

A menudo la vida nos enfrenta al problema de encontrar un mejor modo de hacer una determinada labor, por eso las derivadas son necesarias en muchas aplicaciones prácticas como en biología, mecánica, en medicina bacteriológica, etc. 

El concepto de derivada es fundamental para comprender y derivar fórmulas que luego tienen una aplicación importante en la industria y en la ciencia en general, que es la que definitivamente inspira las innovaciones industriales.



¿Para qué me va a servir?

Para hallar la solución de problemas que se refieren a optimización como maximizar ganancias, de sistemas que se expresan mediante funciones más o menos complejas, hallar los valores máximos o mínimos de ciertas expresiones (por ejemplo una inversión compleja en economía financiera). Otra es hallar los intervalos de crecimiento o decrecimiento de valores de interés, siempre que se puedan representar mediante funciones, naturalmente, minimizar la cantidad de material empleado para fabricar un producto y para calcular razones de cambio como velocidad, aceleración, etc., y tener más elementos para la toma de decisiones tanto en la vida cotidiana como en tu actividad profesional.

Para resolver un problema, se necesita: 

1. Comprender el problema. En esta fase se identifican los datos, las incógnitas y las condiciones. 

2. Elaborar un plan, para lo cual se determina la relación entre los datos y la incógnita, se formula el modelo matemático y se establecen los pasos a seguir, incluyendo la aplicación de los conceptos del Cálculo Diferencial.
 
3. Ejecutar el plan. 

4. Verificar la solución obtenida.



Por todo ello, ¿A quién no le gusta derivar?

1 comentario:

  1. interesante noticia para introducirte en el curioso mundo de las derivadas y sus aplicaciones

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